
Marina Kue, Santa Teresa Manduarã, Santa Lucía y Nueva Mestre serán protagonistas de un encuentro por la paz, la reconciliación y la seguridad jurídica de las familias campesinas.
Será el próximo 24 de este mes, en la explanada del Palacio de López, con presencia del titular del Poder Ejecutivo, Santiago Peña.
A un año de la histórica titulación de tierras de Marina Kue, en Curuguaty, departamento de Canindeyú, el Gobierno Nacional, a través del Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert), proyecta un nuevo encuentro de alcance nacional para celebrar los avances de la regularización de tierras y la entrega de títulos de propiedad a familias campesinas de colonias emblemáticas del Paraguay.
La iniciativa busca poner en relieve experiencias en las que la solución de conflictos históricos sobre la tierra, el diálogo y la formalización de la propiedad rural contribuyen a construir paz social, reconciliación y nuevas oportunidades de desarrollo para las comunidades.
“El odio destruye, el amor reconcilia y edifica. El amor le gana al odio”, expresó el presidente de la República, Santiago Peña, el 24 de octubre de 2025, durante el acto de entrega de los primeros títulos de propiedad a las familias campesinas, en el histórico lugar de la masacre ocurrida en 2012.
La frase constituye el eje inspirador de la propuesta, que pretende mostrar cómo la búsqueda de soluciones concretas y duraderas puede abrir caminos de entendimiento donde durante años existieron enfrentamientos, incertidumbre y división.
Cuatro casos emblemáticos de reconciliación y desarrollo rural
La propuesta contempla reunir en un mismo escenario a representantes y beneficiarios de cuatro comunidades que forman parte de la agenda de regularización de tierras del Indert:
Marina Kue, Curuguaty, Canindeyú: símbolo de la búsqueda de una solución institucional a un conflicto histórico sobre la tierra, mediante la titulación y el reconocimiento de los derechos de las familias beneficiarias.
Santa Teresa Manduarã, Caazapá: comunidad emblemática en la que la regularización de la propiedad representa un paso fundamental para fortalecer la seguridad jurídica de las familias rurales.
Santa Lucía, Itakyry, Alto Paraná: caso relevante del proceso de formalización de tierras, que busca consolidar los derechos de los beneficiarios y generar mejores condiciones para el desarrollo de la comunidad.
Nueva Mestre, Chaco: colonia que se incorpora a esta iniciativa nacional para visibilizar los avances y desafíos de la regularización de tierras en la región chaqueña, destacando la importancia de brindar seguridad jurídica a las familias beneficiarias de la reforma agraria y generar condiciones para su arraigo y desarrollo.
En estas colonias ya se concretaron las primeras partidas de títulos de propiedad, por lo que se prevé avanzar con nuevas entregas destinadas a ampliar el número de familias que acceden a la seguridad jurídica sobre sus tierras.
Una celebración nacional de la paz y la propiedad
La convocatoria busca reunir a un millar de campesinos, beneficiarios de la reforma agraria, representantes de comunidades rurales y autoridades nacionales en una jornada que apunta a destacar el valor de la titulación como instrumento de inclusión, estabilidad familiar y desarrollo productivo.
Más allá de la entrega de los documentos, el objetivo es poner en primer plano el significado social de la tierra titulada: una familia que obtiene su título cuenta con mayor certeza sobre su patrimonio, mejores condiciones para proyectar su futuro y una base jurídica más sólida para invertir en su parcela y transmitirla a las siguientes generaciones.
De los conflictos históricos a las soluciones duraderas
El caso de Marina Kue constituye el punto de partida simbólico de esta iniciativa, al representar la posibilidad de encauzar institucionalmente un conflicto de larga trayectoria mediante decisiones orientadas a la regularización y la titulación de tierras.
La experiencia de esta comunidad, junto con las de Santa Teresa del Manduarã, Santa Lucía y Nueva Mestre, permitirá visibilizar el alcance humano de las políticas de formalización de la propiedad rural y el desafío de extender sus beneficios a más familias campesinas, tanto en la Región Oriental como en el Chaco paraguayo.
Con esta propuesta, el Indert busca destacar que la reforma agraria no se limita al acceso a la tierra: también implica avanzar hacia la seguridad jurídica, la convivencia pacífica, las oportunidades productivas y la dignificación de las familias rurales.
El mensaje que inspira el encuentro es claro: el odio destruye, el amor reconcilia y edifica. Y la paz se construye con diálogo, soluciones y derechos reconocidos.