Marina Cué, Santa Teresa Manduarã y Santa Lucía: tres casos históricos que avanzan hacia la seguridad jurídica, la pacificación social y el desarrollo rural
La resolución de conflictos históricos relacionados con la tenencia de la tierra constituye uno de los ejes de la política de regularización territorial impulsada por el Gobierno del presidente de la República, Santiago Peña, a través del Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (INDERT), presidido por el Prof. Econ. Francisco Ruiz Díaz.
Los casos de Marina Cué, en Curuguaty, departamento de Canindeyú; Santa Teresa Manduarã, en Aba'i, Caazapá; y Santa Lucía, en Itakyry, Alto Paraná, representan procesos emblemáticos por los años de incertidumbre, las disputas por la tierra y las dificultades que debieron afrontar numerosas familias campesinas para acceder a la seguridad jurídica de sus lotes.
Mediante la intervención institucional, el diálogo entre las partes y la articulación con otros organismos del Estado, se han logrado avances concretos en la búsqueda de soluciones para comunidades que durante años aguardaron respuestas.
Marina Cué: De un conflicto que conmocionó al país a una nueva etapa de titulación

La comunidad de Marina Cué, hoy identificada como colonia San Óscar Romero, en Curuguaty, constituye uno de los casos más emblemáticos de la problemática agraria paraguaya, marcado por los trágicos acontecimientos de 2012.
El Gobierno de Santiago Peña avanzó en la regularización de las tierras y en el proceso de titulación de las familias ocupantes. En octubre de 2025, el Gobierno entregó los primeros 82 títulos de propiedad a familias de la comunidad, abriendo una nueva etapa de seguridad jurídica y desarrollo rural.
La experiencia de Marina Cué también se convirtió en un antecedente para impulsar mecanismos de mediación y diálogo aplicables a otros conflictos agrarios del país.
Santa Teresa Manduarã: 32 años de conflicto y los primeros títulos de propiedad

En la colonia Santa Teresa Manduarã, ubicada en el distrito de Aba'i, departamento de Caazapá, el Gobierno avanzó en la solución de un conflicto que se prolongó durante más de tres décadas.
La intervención del INDERT, mediante una comisión especial de gestión del conflicto, permitió promover el diálogo entre los sectores involucrados y encaminar la regularización de las tierras.
Como resultado, se realizó la entrega de los primeros títulos de propiedad a beneficiarios de la Reforma Agraria, en un acto encabezado por el presidente Santiago Peña, acompañado por el vicepresidente Pedro Alliana y el titular del INDERT, Francisco Ruiz Díaz.
La mediación contó con la participación de representantes campesinos y referentes sociales, entre ellos integrantes de la comisión vecinal de la colonia San Óscar Romero y el padre Pascual Kinoti.
Santa Lucía: se destraba un conflicto histórico en Itakyry

En la colonia Santa Lucía, distrito de Itakyry, departamento de Alto Paraná, el Gobierno impulsó acciones para superar un conflicto que afectaba a familias campesinas desde hace más de una década.
Las dificultades jurídicas y administrativas habían impedido avanzar con normalidad en la regularización de los lotes, generando incertidumbre entre sus ocupantes.
A través de las gestiones del INDERT y de una mesa de trabajo interinstitucional, se alcanzaron acuerdos que permitieron destrabar etapas fundamentales del proceso. Entre ellos, se destaca un acuerdo para la cesión de 20 hectáreas a favor de familias de la colonia, que contribuyó a encaminar una salida al conflicto.
Posteriormente, el Registro Unificado Nacional (RUN) habilitó la inscripción de la colonia, lo que permitió reactivar el procedimiento de regularización y titulación de aproximadamente 1.300 lotes.
Este avance representa una oportunidad para que cientos de familias puedan acceder progresivamente a la seguridad jurídica sobre sus tierras.
Tierra, diálogo y seguridad jurídica para el desarrollo rural
Los tres casos reflejan la importancia de una política pública que no se limite a la adjudicación de parcelas, sino que también procure resolver controversias, fortalecer la convivencia y generar condiciones para que las familias rurales puedan producir y proyectar su futuro.
La titulación de tierras permite consolidar el patrimonio familiar, brindar mayor previsibilidad a los productores y crear mejores condiciones para la inversión, el acceso a oportunidades económicas y el desarrollo de las comunidades.