
La titulación masiva de tierras impulsada por el Gobierno de Santiago Peña, a través del INDERT, marca un hito en la solución de una de las problemáticas agrarias más emblemáticas del país.
El diálogo y la coordinación interinstitucional abren una nueva etapa para las familias campesinas de Curuguaty. Después de años de incertidumbre, conflicto y reclamos por el acceso a la tierra, Marina Cué comienza a consolidar una nueva etapa de su historia, marcada por la pacificación, la regularización jurídica de las parcelas y las perspectivas de desarrollo integral de las familias campesinas.
La solución del emblemático caso, que involucra a la actual colonia San Óscar Romero, conocida históricamente como Marina Cué, constituye uno de los avances más significativos de la política de regularización de tierras del Gobierno Nacional, encabezado por el presidente de la República, Santiago Peña, con la intervención del INDERT, presidido por el Prof. Econ. Francisco Ruiz Díaz.
La institución agraria impulsa el relevamiento técnico, la regularización de los lotes y los procedimientos administrativos necesarios para avanzar hacia la titulación integral de la colonia. Actualmente, está en marcha el proceso para completar la titulación de las 203 familias residentes en Marina Cué.
Así como años anteriores, Indert apoya la producción y comercialización de los frutos de la agricultura familiar de Marina Cué, facilitando sus camiones de carga para transportar, sin costo, miles de kilos de mandioca desde las chacras hasta las fábricas procesadoras de la zona, dejando mayores márgenes de ganancia a los colonos.
Los trabajos significan avanzar hacia la seguridad jurídica, fortalecer el arraigo rural y generar condiciones para que las familias campesinas puedan trabajar la tierra con mayor tranquilidad y proyectar un futuro mejor para sus hijos.
Del conflicto al diálogo y la solución institucional
Los acontecimientos del 15 de junio de 2012, que dejaron 17 compatriotas fallecidos —11 campesinos y seis policías—, convirtieron a Marina Cué en uno de los episodios más dolorosos de la historia reciente del Paraguay. Durante años, la problemática de estas tierras simbolizó las dificultades del Estado para encontrar una salida definitiva a los conflictos vinculados con la reforma agraria.
Sin embargo, el abordaje impulsado por el actual Gobierno permitió encaminar una solución mediante el diálogo, la articulación entre instituciones públicas y la búsqueda de acuerdos con los sectores involucrados.
Un paso fundamental se concretó en octubre de 2024, con la transferencia oficial de las tierras del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES) al INDERT, lo que permitió avanzar en el proceso de regularización y adjudicación a favor de los beneficiarios de la reforma agraria.
Posteriormente, el 24 de octubre de 2025, el presidente Santiago Peña, acompañado por el vicepresidente Pedro Alliana y el titular del INDERT, participó en la entrega de los primeros 82 títulos de propiedad a familias de la colonia.
El acto tuvo una profunda significación histórica, al realizarse en el mismo lugar que fue escenario de la tragedia de Curuguaty. La entrega constituyó una señal concreta de que los conflictos agrarios pueden encontrar soluciones duraderas cuando existe capacidad de gestión y disposición para construir consensos.
Titulación masiva para consolidar la paz social
La estrategia del INDERT se orienta a que las familias beneficiarias accedan a títulos de propiedad que les otorguen seguridad jurídica sobre sus parcelas, superando décadas de espera e incertidumbre.
La reforma agraria deja de ser solamente una aspiración expresada en discursos y se traduce en acciones concretas destinadas a regularizar la tenencia de la tierra y mejorar las condiciones de vida de la población rural.