
El Gobierno del Paraguay conmemorará el aniversario con una nueva entrega de títulos de propiedad a familias campesinas de colonias emblemáticas, bajo el lema “El odio destruye, el amor construye”.
A un año de la histórica entrega de los primeros títulos de propiedad a pobladores de la emblemática colonia Marina Cué, distrito de Curuguaty, departamento de Canindeyú, el proceso de regularización de tierras registra un avance significativo: actualmente, el 98% de la comunidad ya accedió a la regularización de sus tierras.
Como continuidad de aquel proceso, este lunes 26, a las 09:00 horas, en la explanada del Palacio de López, en Asunción, las mismas autoridades nacionales encabezarán un nuevo acto de entrega de títulos de propiedad a beneficiarios de Marina Cué y de otras cinco colonias emblemáticas del país.
El 24 de octubre de 2025, el presidente de la República, Santiago Peña, acompañado del vicepresidente Pedro Alliana y del presidente del Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (INDERT), Prof. Econ. Francisco Ruiz Díaz, encabezó la entrega de los primeros títulos de propiedad a familias de Marina Cué, marcando un hito en la búsqueda de una solución definitiva a uno de los conflictos de tierras más emblemáticos de la historia reciente del país.
Aquel acontecimiento representó mucho más que la entrega de documentos: significó un paso fundamental hacia la seguridad jurídica de las familias campesinas, la pacificación de la comunidad y la construcción de nuevas oportunidades para el desarrollo productivo y social.
El encuentro se desarrollará bajo el lema “El odio destruye, el amor construye”, una consigna que reivindica el diálogo, la reconciliación y la voluntad política como herramientas fundamentales para resolver conflictos históricos y avanzar hacia una reforma agraria basada en la legalidad y la seguridad jurídica.
Para las familias beneficiarias, contar con un título de propiedad representa la posibilidad de consolidar su arraigo, proteger el patrimonio familiar y generar mejores condiciones para invertir, producir y proyectar el futuro de sus hijos.
A un año de aquel acontecimiento histórico, Marina Cué se convierte así en un caso emblemático de cómo la pacificación y la seguridad jurídica pueden abrir caminos hacia una nueva etapa de desarrollo rural. Porque cuando el diálogo reemplaza al enfrentamiento y la legalidad abre paso a la esperanza, el amor construye futuro para las familias campesinas del Paraguay.