
El RUN habilitó la inscripción de la emblemática colonia del Alto Paraná. La mediación impulsada por el INDERT, con participación del padre Pascual Kinoti, fue clave para destrabar un proceso que llevaba más de una década sin solución.
Después de 13 años de conflicto y dificultades administrativas y jurídicas, las familias de la colonia Santa Lucía, distrito de Itakyry, están un paso más cerca de obtener la seguridad jurídica sobre sus tierras.
El presidente del Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (INDERT), Prof. Econ. Francisco Ruiz Díaz, anunció que el Registro Unificado Nacional (RUN) dio vía libre a la inscripción de la emblemática colonia, permitiendo reactivar el proceso que apunta a la regularización y titulación de aproximadamente 1.300 lotes.
El avance representa un nuevo capítulo para cientos de familias que durante años aguardaron una solución definitiva a su situación de tenencia de la tierra.
Uno de los factores determinantes para alcanzar este resultado fue el trabajo de la Comisión de Mediación en Conflictos Campesinos, liderada por el padre Pascual Kinoti, que acompañó el proceso de diálogo y búsqueda de soluciones entre los diferentes sectores involucrados.
Para el titular del INDERT, la experiencia demuestra que los conflictos de larga data pueden ser encauzados cuando existe voluntad institucional para escuchar a las partes y construir soluciones.
“Destrabar estos procesos significa devolver esperanza a las familias y avanzar hacia algo fundamental: que la tierra tenga seguridad jurídica y pueda convertirse realmente en patrimonio para sus ocupantes”, destacó Ruiz Díaz.
Las familias asentadas en Santa Lucía son oriundas de Ñacunday, Alto Paraná, y Marina Cué, Canindeyú. Fueron trasladadas hasta esta colonia durante la administración del entonces presidente del INDERT, Justo Cárdenas.
Desde entonces, la regularización de los lotes atravesó diferentes dificultades que impidieron concretar la titulación.
Ahora, con la habilitación de la inscripción por parte del RUN, el INDERT podrá avanzar en las siguientes etapas técnicas, jurídicas y administrativas necesarias para culminar el proceso de regularización.
La titulación no representa solamente la entrega de un documento. Para las familias campesinas significa seguridad jurídica, patrimonio, acceso a oportunidades de inversión y mejores condiciones para proyectar el futuro de sus hogares y de sus comunidades.
La regularización de Santa Lucía se incorpora así al proceso de transformación impulsado por el INDERT, que busca convertir situaciones históricas de irregularidad en propiedades formalizadas y productivas.
El presidente Ruiz Díaz sostiene que la Nueva Ruralidad implica avanzar hacia un campo donde la seguridad jurídica de la tierra, la producción, el arraigo y las oportunidades para las familias rurales estén estrechamente vinculados.